Un nuevo informe sobre las Otras Medidas Efectivas de Conservación Basadas en Áreas (OMEC), presentado durante la COP17, analiza los avances y desafíos de 36 países y territorios de América Latina y el Caribe.
Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador y Perú muestran distintas experiencias para reconocer y fortalecer iniciativas de conservación más allá de las áreas protegidas.

EVERÁN, ARMENIA | OCTUBRE 29, 2026
En América Latina y el Caribe, numerosos territorios ubicados fuera de las áreas protegidas contribuyen a conservar la biodiversidad. Algunos son gestionados por Pueblos Indígenas y comunidades locales, otros corresponden a iniciativas privadas o acuerdos de manejo sostenible, y otros están bajo la tutela del Estado. Todos tienen en común su contribución al mantenimiento de los ecosistemas y las especies, así como a la conectividad a escala de paisaje.
Estos esfuerzos pueden ser reconocidos como Otras Medidas Efectivas de Conservación Basadas en Áreas (OMEC), que complementan las áreas protegidas al reconocer contribuciones efectivas y sostenidas a la conservación de la biodiversidad. Su implementación también puede contribuir al cumplimiento de la Meta 3 del Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal, que busca conservar al menos el 30 % de las áreas terrestres, de aguas continentales, marinas y costeras del planeta para 2030.
Los avances y desafíos relacionados con estas medidas son el eje del informe Estado y avances nacionales sobre otras medidas efectivas de conservación basadas en áreas (OMEC) en Latinoamérica y el Caribe, presentado el 28 de octubre durante un evento paralelo a la COP17 del Convenio sobre la Diversidad Biológica, en Ereván, Armenia.
El informe fue elaborado conjuntamente por WWF, Rewild, Wildlife Conservation Society (WCS), The Nature Conservancy (TNC) y la Comisión Mundial de Áreas Protegidas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN-CMAP). El evento fue organizado por el Gobierno de Perú, en colaboración con los gobiernos de Bolivia, Brasil y Panamá, y organizaciones aliadas.
El informe, que abarca 36 países y territorios, muestra una región que avanza a diferentes ritmos. Mientras algunos países ya cuentan con áreas reconocidas y reportadas, otros están desarrollando mecanismos para identificar iniciativas existentes, establecer marcos nacionales para su reconocimiento y fortalecer sus capacidades institucionales.
Avances en Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador y Perú
En los cinco países que integran el programa regional Andes, Amazonía y Orinoquía de WCS, la implementación de las OMEC refleja distintas etapas de desarrollo normativo, reconocimiento y articulación entre gobiernos, organizaciones y actores territoriales.
Bolivia avanza en la elaboración de una hoja de ruta nacional y en la identificación de iniciativas con potencial para ser reconocidas como OMEC. WCS ha acompañado experiencias relacionadas con el manejo sostenible de vicuñas, los territorios indígenas del norte de La Paz y los acuerdos de pesca de comunidades del río Beni. Estas iniciativas aportan conocimientos sobre cómo las prácticas de manejo y los acuerdos locales pueden contribuir a los procesos nacionales de reconocimiento.
En Brasil, las OMEC ya forman parte de la Estrategia y Plan de Acción Nacional para la Biodiversidad 2025–2030, mientras el país desarrolla un proceso participativo para establecer su regulación. Con la contribución de WCS Brasil y organizaciones aliadas, este proceso ha reunido a distintos sectores para abordar los criterios de reconocimiento, la gobernanza y el monitoreo en ecosistemas terrestres, marinos y de aguas continentales.
Colombia presenta uno de los avances más significativos de la región. A julio de 2026, contaba con 67 OMEC reportadas a la Base de Datos Mundial sobre Áreas Protegidas y Conservadas (WDPCA, por sus siglas en inglés), que abarcan aproximadamente 12,8 millones de hectáreas. Este resultado responde a la articulación entre instituciones públicas, organizaciones ambientales y gestores de los territorios. WCS participa en la Mesa Nacional Ampliada sobre OMEC, un espacio técnico que apoya la identificación de áreas y el intercambio de conocimientos para fortalecer su implementación.
Ecuador ha desarrollado un procedimiento nacional para reconocer, registrar y reportar estas medidas. En 2024 reconoció su primera OMEC, la Reserva Río Anzu, y a julio de 2026 contaba con cinco áreas reportadas, equivalentes a 8.580 hectáreas. El informe destaca el potencial de este mecanismo para visibilizar iniciativas de conservación en ecosistemas y territorios con representación limitada, así como la importancia de garantizar apoyo técnico, institucional y financiero para su sostenibilidad.
Perú cuenta con 14 OMEC reportadas, que abarcan 260.234 hectáreas e incluyen concesiones para conservación y ecoturismo, zonas de agrobiodiversidad y un área de conservación ambiental. Desde el reconocimiento de «Los Amigos» como primera OMEC del país en 2022, Perú ha avanzado en la definición de lineamientos nacionales y mecanismos de coordinación entre sectores. WCS forma parte del Grupo Impulsor de OMEC, que acompaña técnicamente al Ministerio del Ambiente en este proceso.
Aunque Bolivia y Brasil todavía no habían reportado OMEC a la base de datos mundial a julio de 2026, ambos países avanzan en la creación de mecanismos para reconocer formalmente iniciativas de conservación existentes.
Estas experiencias muestran que no existe una única ruta para implementar las OMEC. Cada país avanza de acuerdo con sus contextos institucionales, ecológicos y sociales, mediante el desarrollo de políticas públicas, procedimientos de reconocimiento, herramientas técnicas y mecanismos de coordinación.
El informe también destaca que el reconocimiento de estas áreas debe considerar las distintas formas de gobernanza, respetar los derechos de quienes las gestionan, incluido el consentimiento libre, previo e informado de los Pueblos Indígenas y las comunidades locales cuando corresponda, y fortalecer sus capacidades. Por ello, los avances no deben medirse únicamente por el número de áreas o hectáreas reportadas, sino también por la capacidad de mantener resultados efectivos de conservación a largo plazo.
La cooperación regional, un camino para fortalecer los avances
Durante el evento también se presentó la Agenda Colaborativa OMEC 2025–2030 para América Latina y el Caribe, una plataforma regional de colaboración que contempla nueve actividades estratégicas. Una de ellas es el estudio de las condiciones habilitantes para la implementación de las OMEC en la región. Este informe forma parte de ese esfuerzo y constituye uno de los productos de la plataforma.
Entre los principales desafíos identificados en el informe se encuentran la sostenibilidad financiera de las iniciativas, la necesidad de contar con mecanismos adecuados de monitoreo, el fortalecimiento de las capacidades institucionales y el reconocimiento de diferentes modelos de gobernanza, incluidos aquellos desarrollados por Pueblos Indígenas y comunidades locales.
Para WCS, el trabajo conjunto con gobiernos, Pueblos Indígenas, comunidades locales y organizaciones aliadas representa una oportunidad para conectar experiencias entre países, fortalecer iniciativas territoriales y contribuir a una conservación más integrada.
Consulta el informe completo, aquí.
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Contacto de prensa:
David Jurado, djurado@wcs.org
Especialista de Comunicaciones, Unidad Regional de WCS Andes, Amazonía, Orinoquía
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