La Residencia Waska cerró su primera edición con una exhibición y feria en Tena, donde se presentaron los resultados de varias semanas de intercambio entre integrantes de la Red Napu Teje, artesanas, artistas y diseñadoras invitadas. El proceso promovió la creación colectiva a partir de técnicas, materiales y conocimientos de la artesanía tradicional kichwa amazónica.

TENA, ECUADOR | OCTUBRE 16, 2026
Durante varias semanas, integrantes de la Red Napu Teje compartieron conocimientos, técnicas y experiencias con artesanas, artistas y diseñadoras invitadas como parte de Waska, Residencia de Artesanía Kichwa Amazónica. La palabra waska nombra a los bejucos que crecen en la selva y que son utilizados por artesanas y artesanos de Napo para elaborar sus piezas.
La residencia propuso un proceso de aprendizaje e intercambio para comprender la artesanía kichwa amazónica y los conocimientos tradicionales que alberga desde sus dimensiones cultural, estética y territorial. A través del trabajo cotidiano con las asociaciones de la Red, las participantes conocieron técnicas ancestrales, materiales provenientes de la selva y la relación entre cada pieza, el territorio y los conocimientos transmitidos entre generaciones.
Creación colectiva desde los conocimientos kichwas
Uno de los principales componentes de Waska fue la cocreación. Cada residente trabajó junto con una de las asociaciones de la Red Napu Teje para desarrollar una propuesta a partir de las técnicas y los conocimientos compartidos durante la residencia.
Esta iniciativa promovió un intercambio horizontal, en el que artesanas, artistas y diseñadoras compartieron distintas formas de aprender, enseñar y crear. Cada pieza fue desarrollada y enriquecida colectivamente con la asociación participante, además su proceso de elaboración fue documentado para facilitar su reproducción futura.

La Red Napu Teje reúne a siete asociaciones y un emprendimiento de artesanas y artesanos kichwas de los cantones Tena y Archidona. Integrada mayoritariamente por mujeres, combina técnicas heredadas con métodos contemporáneos y trabaja con fibras naturales, plantas tintóreas, madera y semillas recolectadas en la selva.
Además de generar ingresos para las familias participantes, el trabajo de la Red contribuye a revitalizar conocimientos comunitarios y fortalecer prácticas de conservación cultural y ambiental. Sus organizaciones se encuentran en Ahuano y Misahuallí, dentro de la Reserva de Biósfera Yasuní; en Cotundo y Sardinas, en la Reserva de Biósfera Sumaco; y en Atacapi, en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Colonso-Chalupas.
Un proceso de aprendizaje en cuatro etapas
El programa se desarrolló en cuatro momentos. La primera etapa reunió a residentes y representantes de las asociaciones para reflexionar sobre la artesanía en la provincia de Napo y su relación con el territorio amazónico.
Posteriormente, cada residente se integró temporalmente a una asociación de la Red para conocer sus técnicas y procesos desde la práctica cotidiana. A esta experiencia siguió un periodo de creación individual y una etapa de socialización, durante la cual las propuestas regresaron a las asociaciones para ser discutidas, ajustadas y enriquecidas colectivamente.

Este recorrido permitió avanzar desde una aproximación general a los conocimientos de la artesanía kichwa amazónica hasta la elaboración de nuevas piezas. El proceso buscó que las participantes comprendieran la relación entre los objetos, el bosque, los materiales utilizados y las formas comunitarias de transmisión del conocimiento.
Una exhibición para compartir el proceso
El sábado 3 de octubre, el Salón de Usos Múltiples de la Plaza Cívica de Tena acogió la exhibición final y la feria de productos de Waska. El encuentro permitió al público conocer las historias detrás de la artesanía kichwa, acercarse a las plantas, fibras, maderas y semillas utilizadas en su elaboración, y descubrir las piezas desarrolladas durante la residencia.
La jornada de cierre también permitió visibilizar el trabajo de las integrantes de la Red Napu Teje y reconocer la artesanía como un espacio en el que confluyen conocimiento, memoria, territorio y creatividad.
Más que presentar objetos terminados, la exhibición mostró un proceso de aprendizaje e intercambio en el que las técnicas y los conocimientos kichwas sirvieron como punto de partida para desarrollar nuevas propuestas que valoren y fortalezcan las técnicas ancestrales, los medios de vida de las familias artesanas y el uso sostenible de los materiales provenientes de la biodiversidad amazónica.
WCS Ecuador apoyó esta iniciativa a través del Programa Paisaje Yasuní, que impulsa acciones para fortalecer la gobernanza participativa, los medios de vida de los pueblos y comunidades indígenas y la conservación de la biodiversidad en la Reserva de Biósfera Yasuní, con el financiamiento de Legacy Landscapes Fund (LLF) y la Fundación Gordon y Betty Moore.
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Contacto de prensa:
Mayra Romero, mromero@wcs.org
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