A seis meses de la partida de Michael Painter, el equipo de WCS en la región Andes–Amazonía–Orinoquía recuerda con gratitud su trayectoria y el legado que dejó en los programas y enfoques de conservación de nuestra organización. Durante casi tres décadas, Michael contribuyó de manera significativa, con su experiencia, liderazgo y compromiso, al desarrollo del trabajo de WCS y a la construcción de alianzas duraderas en los territorios.

QUITO, ECUADOR | JULIO 31, 2026
Antropólogo ecológico de formación, Michael llegó a WCS en 1997 para liderar el trabajo en el paisaje Kaa-Iya, en el departamento de Santa Cruz, Bolivia. Su incorporación, según recuerdan sus colegas en Bolivia, coincidió con un momento de cambio en WCS.
El proyecto Kaa-Iya fue una de las primeras iniciativas de paisaje de WCS concebidas para alcanzar objetivos de conservación mediante una alianza significativa con una organización indígena, la Capitanía del Alto y Bajo Izozog (CABI), representante del pueblo Izoceño Guaraní. Esta alianza contribuyó, entre otros resultados, a la creación del Parque Nacional Kaa-Iya del Gran Chaco, con una extensión de 3,4 millones de hectáreas, y al desarrollo de mecanismos que apoyaron procesos de titulación de territorios indígenas y sentaron precedentes para otros procesos de reconocimiento territorial en Bolivia.
Durante esos años, Michael también acompañó uno de los desafíos que enfrentaban el territorio y el área protegida: la construcción del gasoducto Bolivia–Brasil. Contribuyó a que WCS brindara apoyo técnico a CABI en su relacionamiento con las empresas involucradas, con el propósito de abordar los impactos ambientales y sociales del proyecto.

De este proceso surgió también una experiencia pionera de financiamiento sostenible para la conservación: la creación de un fondo fiduciario para Kaa-Iya y, posteriormente, de la Fundación Kaa-Iya, concebida como un mecanismo institucional de largo plazo para administrar estos recursos y movilizar financiamiento adicional. Esta experiencia reunió a la organización indígena, el sector privado y organizaciones de conservación, y contribuyó a construir una alianza que apoyó durante años la gestión y conservación del gran paisaje Kaa-Iya.
“Su capacidad para desenvolverse entre organizaciones indígenas, gobiernos, intereses de conservación y grandes actores del sector privado, de una manera justa y transparente, decía mucho de su inteligencia serena, pero aguda, su pragmatismo y su compromiso con los derechos comunitarios e indígenas”, recuerdan los colegas de WCS Bolivia.
En 2003, Michael se trasladó a La Paz para sumarse al trabajo que WCS venía desarrollando en el paisaje Madidi. Allí aportó su experiencia y una visión de la conservación a escala de paisaje que reconocía la importancia de construir relaciones de largo plazo con los actores en los territorios y trabajar con las autoridades públicas.
En esa etapa también lideró el relacionamiento de WCS en la Amazonía con la Fundación Gordon y Betty Moore, una relación que continúa siendo relevante para el trabajo de conservación de WCS en la región Andes–Amazonía–Orinoquía (AAO).
Como parte de su liderazgo regional, Michael contribuyó junto con otros colegas, a articular distintos proyectos de WCS en la Amazonía en un programa regional más coherente, centrado en la conservación a escala de paisaje mediante alianzas con organizaciones de pueblos indígenas y comunidades locales. Este enfoque buscaba, además, ampliar el impacto de estos esfuerzos mediante la cooperación entre organizaciones territoriales indígenas y áreas protegidas.
En 2007, Michael se trasladó a Lima con el encargo de desarrollar el programa de WCS en Perú. Durante los tres años que estuvo allí, tuvo un papel importante en la identificación de talento y la construcción de relaciones en Lima y en los paisajes que hoy forman parte del programa. Al mismo tiempo, continuó desempeñando un papel de liderazgo en la entonces región Andes-Amazonía.
Su aporte, sin embargo, no estuvo únicamente en los programas y enfoques que ayudó a construir. Michael fue también un referente y mentor para diversos colegas en WCS, con quienes compartió conocimientos, valores y orientación estratégica a lo largo de su trayectoria.
En 2009, Michael se trasladó a Nueva York, donde apoyó a los programas de campo de WCS en su trabajo con pueblos indígenas y comunidades locales, así como en la identificación y atención de asuntos relacionados con los derechos y los medios de vida que surgían en las iniciativas de conservación. También trabajó con otros colegas para avanzar hacia un enfoque de conservación basado en los derechos humanos.
En 2015, se incorporó a la Fundación Gordon y Betty Moore, donde contribuyó a definir una nueva etapa de su iniciativa para los Andes y la Amazonía. En 2017, regresó a WCS con el apoyo de esta fundación y, junto con David Wilkie, sentó las bases de lo que hoy es el programa de Derechos y Comunidades. Entre 2018 y 2025, presidió el Comité de Revisión Institucional (Institutional Review Board, IRB) de WCS.
A lo largo de su trayectoria, su trabajo conectó la protección de la biodiversidad y los paisajes con los derechos y el bienestar de las personas, la construcción de relaciones duraderas en los territorios y el diálogo entre comunidades, gobiernos, organizaciones de conservación y otros actores.
Quienes trabajaron con Michael lo recuerdan también como una persona cálida, divertida y generosa. Su influencia alcanzó paisajes, programas de país y estructuras regionales y globales de WCS.
Desde el equipo de WCS en la región Andes–Amazonía–Orinoquía recordamos a Michael Painter con respeto y gratitud, y reconocemos su contribución a la conservación y a nuestra organización.
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Contacto de prensa:
David Jurado, djurado@wcs.org
Especialista de Comunicaciones, Unidad Regional de WCS Andes, Amazonía, Orinoquía
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