Trabajo a nivel nacional

Trabajo a nivel nacional

El Ecuador mantiene un sistema de áreas protegidas que incluye 54 reservas que contienen una amplia gama de especies silvestres importantes globalmente. Sin embargo, este sistema provee solamente una protección parcial a la vida silvestre, puesto que las áreas protegidas individuales son demasiado pequeñas para proteger las especies silvestres clave con requerimientos de grandes hábitats. Adicionalmente, las áreas protegidas pueden estar fragmentadas internamente y desconectadas de la totalidad del amplio paisaje, con implicaciones negativas para la viabilidad poblacional. 

WCS Ecuador, a través del  proyecto: " “Desarrollo de Enfoques de Manejo de Paisajes en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas del Ecuador para mejorar la Conservación de la Vida Silvestre en Peligro de Extinción Mundial financiado por GEF, está apoyando al Ministerio del Ambiente del Ecuador en implementar un cambio de paradigma en el manejo tradicional de áreas protegidas que mantiene la visión actual enfocada in situ. En lugar de eso, estamos propugnando implementar una visión amplia de todo el paisaje que mejore el hábitat y la conectividad para la vida silvestre, aumente la capacidad de las comunidades nativas de usar la vida silvestre de manera sustentable, reduzca conflictos con carnívoros grandes y mejore la coordinación institucional para reducir la caza ilegal y el comercio de vida silvestre implementado sistemas de control más efectivos.

Este proyecto se enfoca en cinco sitios y, dentro de ellos, siete áreas protegidas específicas: (1) La Reserva Ecológica El Ángel, (2) la R.E. Antisana, (3) la R.E. Cofán - Bermejo, (4) la R.E. Cotacachi - Cayapas, (5) El Pambilar Refugio de Vida Silvestre; (6) el Parque Nacional Podocarpus, (7) el P.N. Llanganates; y dos corredores de vida silvestre: (1) el corredor Cuyabeno – Yasuní y (2) el corredor Llanganates – Sangay. Los criterios de priorización de áreas protegidas específicas incluyen el tamaño y los niveles de conectividad, la presencia de especies amenazadas, los niveles de amenaza que producen las actividades humanas, los niveles de  endemismo de especies silvestres, la representatividad del ecosistema y la diversidad del ecosistema. Los cinco sitios específicos también incluyen varias otras áreas protegidas: los Parques Nacionales Sumaco – Napo Galeras, Cotopaxi, Yacurí y Coca, además la Reserva Bilógica Cerro Plateado, con los que el proyecto no trabaja directamente, pero que se beneficiarán indirectamente de la conectividad a nivel de paisaje amplio que promueve el proyecto. 

Adicionalmente, este proyecto se compromete a la conservación de 18 especies de vida silvestre amenazada globalmente (Tabla 1). Estas especies han sido seleccionadas con base en el siguiente criterio:

1.         Hábitat. Los rangos de las especies seleccionadas fueron categorizados con base en el hábitat de los individuos, sus distancias de dispersión y el tamaño del área para mantener una población ecológicamente funcional. Estas especies requieren conectividad entre las zonas de hábitat óptimo en amplios paisajes de áreas protegidas.

2.      Vulnerabilidad. Las especies fueron clasificadas de acuerdo con las categorías de amenaza IUCN: En Peligro Crítico (CR, por sus siglas en inglés), En Peligro (EN, por sus siglas en inglés) o Vulnerables (VU, por sus siglas en inglés), Casi Amenazado (NT, por sus siglas en inglés), Datos Insuficientes (DD, por sus siglas en inglés), Preocupación Menor (LC, por sus siglas en inglés), y No Evaluadas (NE, por sus siglas en inglés).

3.      Heterogeneidad del Hábitat. Aunque el tamaño del rango es importante, algunas especies también requieren una variedad de diferentes hábitats para alimentación, reproducción y dispersión. El nivel de conectividad entre hábitats también es importante.

4.      Funcionalidad ecológica. Algunas especies tienen efectos significativos en la estructura y función del ecosistema, por lo tanto, su conservación garantiza el mantenimiento de ecosistemas y comunidades saludables. Por ejemplo, los predadores grandes como los jaguares controlan la composición de la abundancia de presas, los primates dispersan semillas y los ungulados, como el pecarí, tienen un efecto profundo en la regeneración de especies del dosel y en la estructura del sotobosque.

5.      Importancia socioeconómica. Se priorizaron las especies con importancia socioeconómica (puede ser positiva, por ejemplo en términos culturales, como alimento para la gente local o como una atracción turística; o negativa por medio del daño a cultivos, la trasmisión de enfermedades o la competencia por recursos limitados). 

Especies prioritarias del proyecto GEF

Nombre científico

Nombre común

IUCN status

Ara ambigua

Gran guacamayo verde

EN

Arapaima gigas

Paiche, pirarucú

DD

Ateles belzebuth

Mono araña de vientre blanco

EN

Ateles fusciceps

Mono araña de cabeza negra

CR

Lagothrix spp.

Mono lanudo

VU

Lycalopex culpaeus

Zorro culpeo (andino)

LC

Melanosuchus niger

Caimán negro

CD

Panthera onca centralis

Jaguar

NT

Panthera onca onca

Jaguar

NT

Penelope barbata

Pava barbuda

VU

Puma concolor

Puma

LC

Tapirus pinchaque

Danta negra

EN

Tapirus terrestris

Tapir amazónico

VU

Tayassu pecari aequatoris

Pecarí de labio blanco

NT

Tayassu pecari pecari

Pecarí de labio blanco

NT

Theristicus melanopis

Bandurria de collar

LC

Tremarctos ornatus

Oso de anteojos

VU

Trichechus inunguis

Manatí del Amazonas

VU

Vultur gryphus

Cóndor andino

NT

La lista final de las especies representa una serie de “especies paisaje” complementarias con (a) requerimientos extensivos y heterogéneos de hábitat, (b) que producen impactos ecológicos significativos sobre la estructura y función de los ecosistemas que habitan y (c) que tienen requerimientos de hábitat temporales y espaciales, lo que las hace particularmente vulnerables a los efectos negativos de las actividades humanas.