Nuevas perspectivas sobre los incentivos económicos ayudan a explicar por qué la presión pesquera se mantiene alta mientras las poblaciones de peces se agotan, atrapando a muchos pescadores en la pobreza.

NEW YORK , EE.UU | NOVIEMBRE 21, 2025
Un nuevo estudio de lWildlife Conservation Society (WCS), publicado en la revista Coral Reefs, revela por qué muchos pescadores de arrecifes de coral siguen viviendo en la pobreza, incluso cuando las poblaciones de peces disminuyen y algunos abandonan la actividad. La investigación muestra que las diferencias ecológicas, las presiones económicas y los incentivos de mercado mantienen un esfuerzo pesquero lo suficientemente alto como para frenar la recuperación de los arrecifes y atrapar a los pescadores que permanecen en ingresos por debajo de un salario digno.
Millones de personas que dependen de las pesquerías de arrecifes de coral tropicales en todo el mundo tienen dificultades para generar ingresos suficientes para cubrir sus necesidades básicas. Aunque los arrecifes de coral son naturalmente productivos, la sobrepesca a lo largo de las costas pobladas es generalizada, y quienes gestionan las pesquerías a menudo carecen de la orientación necesaria para equilibrar capturas sostenibles con ingresos que permitan vivir dignamente. Los enfoques tradicionales de recolección de datos y manejo no han logrado aportar la información necesaria para explicar plenamente por qué la pobreza es tan persistente en las pesquerías y tan difícil de corregir.
Para comprender mejor estas dinámicas, el Dr. Tim McClanahan, director de Ciencias Marinas de WCS, y Jesse Kosgei, investigador científico de WCS Kenia, analizaron tres años de datos detallados de desembarques en dos entornos de arrecife distintos a lo largo de la costa de Kenia. Examinaron el esfuerzo pesquero, las áreas de pesca, los precios del pescado y los ingresos de los pescadores en relación con los umbrales de pobreza y de salario digno, y combinaron estos datos con modelos de crecimiento de las poblaciones de peces para estimar la producción sostenible.
Sus hallazgos muestran que los pescadores que trabajan tanto en arrecifes costeros de franja, de alta productividad, como en arrecifes de islas marinas, de menor productividad, terminan obteniendo ingresos similares: apenas por encima de la línea de pobreza, pero aún por debajo de un salario digno. Los pescadores tienden a abandonar la actividad o a reducir su esfuerzo y buscar otro empleo o fuente de ingresos cuando sus ganancias caen por debajo de los umbrales de pobreza. Sin embargo, este comportamiento, junto con el aumento de los precios del pescado, mantiene el esfuerzo pesquero lo suficientemente alto como para impedir que las poblaciones se recuperen hasta alcanzar su máximo potencial de crecimiento y captura.
“Nuestro primer hallazgo importante fue que la producción pesquera es naturalmente mayor en los arrecifes costeros de franja que en las islas mar adentro”, señaló Kosgei. “Muchos modelos anteriores de producción pesquera asumían una productividad similar en todas partes, lo que ha llevado a estimaciones poco realistas de los rendimientos sostenibles. Ahora sabemos que los arrecifes costeros pueden sostener rendimientos máximos sostenibles más altos que los sistemas insulares más alejados, pero esto no se alcanza debido a los umbrales nacionales de ingresos mínimos aceptables”.
A pesar de las diferencias de productividad, ambos sistemas están siendo explotados actualmente a niveles que impiden una recuperación óptima de las pesquerías. Solo los arrecifes de franja están perdiendo más del doble de su rendimiento y de sus ingresos potenciales debido a la presión pesquera sostenida. Aunque los pescadores kenianos han reducido gradualmente su esfuerzo durante los últimos 25 años, el aumento de los precios del pescado ha incentivado al mismo tiempo a muchos a permanecer en la actividad si aún pueden cubrir algunas necesidades básicas. El alza en el precio del pescado ha significado que los pescadores obtengan un poco más de dinero capturando menos peces, lo que oculta el hecho de que, con el tiempo, sus pesquerías están disminuyendo en productividad y en capacidad de generar empleo.
“Fue sorprendente ver con qué frecuencia la gente estaba perdiendo dinero y abandonando la pesca, y cuántos no entendían por qué”, dijo McClanahan. “Nuestros resultados ayudan a explicar por qué la pobreza persiste en estas pesquerías y están generando debates oportunos en los que los pescadores se preguntan por qué pescan y reflexionan sobre cómo mantener a sus familias mientras permiten que las poblaciones de peces tengan tiempo para recuperarse”.
El estudio concluye que las estrategias centradas únicamente en el apoyo a los ingresos, como los subsidios a los aparejos de pesca o los incentivos de precios, es poco probable que ayuden y pueden, de manera involuntaria, prolongar la sobrepesca y retrasar la recuperación necesaria de las poblaciones. En cambio, promover políticas para reducir el esfuerzo pesquero, proteger las principales agregaciones de peces y prohibir la captura de especies agotadas puede permitir que la biomasa de peces se recupere. Incorporar restricciones de manejo pesquero orientadas a alcanzar objetivos de salario digno podría aumentar las tasas de recuperación, la seguridad alimentaria y la resiliencia ecológica.
“Comprender por qué existe este problema generalizado de sobrepesca nos permite avanzar hacia soluciones que beneficien tanto a las personas como a la naturaleza”, afirmó McClanahan. “La recuperación de las pesquerías es necesaria y posible. Reconstruir las poblaciones puede sacar a las familias de pescadores de la pobreza, pero requerirá voluntad política para destinar partes de las zonas de pesca a cierres, restaurar especies ausentes y raras, y desarrollar oportunidades de medios de vida alternativos para los pescadores”.
La recolección y el análisis de datos para este estudio contaron con el apoyo de una subvención del Reino Unido para el Desarrollo Internacional a través del programa COAST del Blue Planet Fund para el proyecto Asia-África BlueTech Superhighway, la Iniciativa Oceánica de Bloomberg y el Feed the Future Innovation Lab for Fish, gestionado por la Universidad Estatal de Mississippi mediante una adjudicación de USAID.
_______________________
Contactos de prensa:
Mary Dixon, mdixon@wcs.org, +1 (347) 840-1242
Para revisar la nota original en inglés, sigue el enlace.
#JuntosPorLaVidaSilvestre 💚💙